En esta segunda parte, el buscador de tesoros Ben Gates se ve de nuevo envuelto en una increíble aventura en la que se relacionan capítulos desconocidos de la historia con tesoros ocultos. Cuando una página del diario de John Wilkes Booth, el asesino de Abraham Lincoln, sale a la luz, el tatarabuelo de Ben se ve implicado como el principal conspirador del magnicidio. Decidido a probar la inocencia de su ancestro, Ben y su equipo emprenden un viaje para intentar descubrir uno de los tesoros más buscados del mundo.
Un aventurero imprudente y un grupo de exploradores desentierran accidentalmente una antigua maldición egipcia. Ahora, deben luchar contra la resucitada momia del sacerdote Imhotep, que busca recuperar su poder y venganza sobre el mundo moderno.
Una mujer vengativa, Carrigan Crittenden, se pone molesta por la lectura del testamento, ya que sólo le otorgaron la horripilante Mansión Whipstaff, sin embargo, cambiará de parecer cuando se entera de que en ella hay un tesoro escondido. Ella y su asistente Dibs van a la casa tratando de investigar, descubriendo que está embrujada por un fantasma amistoso llamado Casper y sus desagradables y bromistas tíos, el trío fantasmal (Látigo, Gordi y Tufo), quienes los ahuyentan de la propiedad…