París, 2025. A una treintena de personas de una misma familia se les informa de que van a heredar una casa abandonada desde hace años. Cuatro de ellos reciben el encargo de hacer el inventario de la casa, donde descubren tesoros ocultos. Entre las antigüedades se encuentran con una misteriosa antepasada, Adèle, que abandonó su Normandía natal a los 20 años para viajar al París de finales del siglo XIX, en plena revolución industrial y cultural, cuando se inventaba la fotografía y nacía el Impresionismo.
Un genial equipo de animales que no respetan la ley, los ahora muy reformados Tipos Malos, se esfuerzan (mucho, muchísimo) en ser buenos, pero se ven envueltos involuntariamente en un golpe de envergadura mundial planeado por un inesperado grupo de criminales: las Tipas Malas.
Will, un pequeño cabrito con grandes sueños, tiene la oportunidad única de unirse a los profesionales y jugar al roarball, un deporte de contacto intenso y mixto, dominado por los animales más rápidos y feroces del mundo. A sus nuevos compañeros no les entusiasma tener un pequeño cabrito en su equipo, pero Will está decidido a revolucionar el deporte y demostrar de una vez por todas que los pequeños también pueden jugar al béisbol.
Dorothy Gale, una tímida maestra de jardín de infantes, es transportada a la mágica tierra de Oz, donde se embarca en una búsqueda para regresar a casa.
Cuatro irreprimibles jubilados dedican su tiempo a resolver casos de asesinatos sin resolver por diversión, pero sus investigaciones casuales dan un giro emocionante cuando se encuentran con un verdadero misterio entre manos.
Siguiendo la estela de lo sucedido en “Piratas del Caribe: El cofre de la muerte”, nuestros héroes, Will Turner y Elizabeth Swann, se han aliado con el capitán Barbossa para buscar y liberar al capitán Jack Sparrow del poder de Davy Jones. Mientras el Holandés Errante y la East India Trading Company causan estragos a lo largo de los Siete Mares, Will y Elizabeth navegan hacia Singapur, donde deben enfrentarse al astuto pirata chino Sao Feng. Ahora, en los mismísimos confines de la tierra, todos ellos deben elegir un bando en la batalla final, ya que no sólo sus vidas y fortunas, sino también el futuro de la piratería clásica, pende de un hilo.
Cuando descubre que su novia, Clementine, ha hecho que borren de su memoria todos los recuerdos de su tormentosa relación, Joel Barish se pone en contacto con el creador del proceso para que borre a Clementine de su memoria.