La inminente muerte del anciano patriarca de una acomodada familia sureña crea una gran tensión ambiental. Uno de sus hijos, Brick, indeciso y apático, se refugia en el alcohol y se muestra completamente indiferente ante la situación, pero Maggie, su mujer, no está dispuesta a contemplar impasible su destrucción. El otro hijo, Gooper, al igual que su esposa, es ambicioso y oportunista.
Sarah Ashburn es una arrogante detective del FBI que se verá obligada a trabajar a regañadientes junto a Shannon Mullins, una agente de policía de la ciudad de Boston, Massachusetts, de carácter excéntrico e impulsivo. Las dos mujeres tendrán que aprender a resolver sus grandes diferencias, a compartir sus habilidades y a unir sus fuerzas para conseguir el objetivo que tienen en común: acabar de una vez por todas con un terrorista ruso extremadamente peligroso.